01La Misa Ricotera
1980s · circuito under
Fragmentos de una utopía fallida
Indumentaria de autor que toma los recursos simbólicos de la contracultura argentina y los traduce en prendas. La moda leída como lenguaje, memoria y archivo.
Estamos preparando la primera entrega de Fragmentos. Muy pronto vas a poder comprar las prendas directamente acá. Mientras tanto, ya tomamos pedidos personalizados y encargos a medida.
Producción de autor · piezas únicas y series cortas · Industria Argentina
Argentina es un país hermoso, pero herido. Carga cicatrices que laten en la identidad, en la memoria colectiva y en la cultura.
La última dictadura se llevó vidas, sueños y futuros. La democracia prometió justicia, igualdad y libertad; las promesas chocaron contra un país devastado y una justicia que llegó tarde. La utopía falló: otra herida más.
Y sin embargo, de esas ruinas nació una contracultura. El arte se volvió un arma para resistir. De ahí la pregunta: si la moda puede ser un vehículo de símbolos, un canal de mensajes. Porque la moda no es banal ni decorativa. Es política, es lenguaje y es protesta. nuevos trapos es donde esos fragmentos se vuelven prenda.
— nuevos trapos · Córdoba, Argentina
Acá la indumentaria no es ornamento ni acumulación de tendencias. Es lenguaje: un sistema de signos capaz de hablar, archivar y disputar el espacio público.
El suelo es histórico —dictadura, censura, transición, memoria—. Sobre ese fondo, una contracultura produjo sentido por fuera del discurso oficial: música, performance, literatura, gráfica disidente. Si esas obras hicieron del arte un arma, la marca no reproduce su estética: traduce sus operaciones. No qué decían, sino cómo operaban.





El archivo que sostiene la marca: ocho producciones entre 1970 y 1989 —performance, música, literatura y artes visuales—, todas por fuera del discurso hegemónico. De su cruce salen las decisiones de cada prenda.
011980s · circuito under
021980s
031980 · álbum Bicicleta
041983 · Clics Modernos
051982
06desde 1984
07posdictadura
081985
Del cruce de las ocho obras surgen tres operaciones. No son temas ni referencias: son procedimientos que se traducen en decisiones de diseño.
El cuerpo deja de ser soporte pasivo y se vuelve aparición activa: el pogo de la Misa Ricotera, el cuerpo travestido de Batato, el cuerpo erotizado de Sodoma 2. Aparece, se expande, incomoda y se niega a una presencia disciplinada.
En la prenda → Volúmenes expansivos · desajustes deliberados · tensión entre amplitud y adherencia.
N° 01 · SILUETA
La mancha, el exceso, lo precario y la acumulación no son defectos: hacen visible lo que el orden intenta negar. En Cadáveres, la repetición; en Cerdos & Peces, la gráfica agresiva; en Batato, lo kitsch como potencia expresiva.
En la prenda → Huellas · superposiciones · intervenciones visibles · materialidades con cierta crudeza.
N° 02 · SUPERFICIE
Decir sin decirlo. La fantasía de Alicia, el cuerpo fragmentado de Sodoma 2: una lectura crítica sin enunciación directa. La prenda muestra y reserva, expone y cubre, deja ver pero no del todo.
En la prenda → Ambigüedad visual · superposición de capas · opacidad y transparencia · ocultamiento y revelación.
N° 03 · LECTURA
"La colección no busca reproducir la estética de la época, sino transformar sus operaciones simbólicas en un lenguaje contemporáneo."











La identidad visual es una respuesta ordenadora frente al caos material de las prendas: un espacio de pulcritud en medio del ruido. Mientras la ropa despliega texturas, estampas y contrastes, la marca gráfica es el eje de silencio que equilibra.
La estrategia se apropia de la poética de la burocracia. Tomando como referencia los archivos censurados, transforma la tachadura y el bloque de tinta negra en sus activos más potentes. Cada etiqueta sellada a mano es un certificado de autenticidad irrepetible.


Original · CBA·AR·26Lo que sostiene a nuevos trapos no es una estética: es un método. Tomar los símbolos de un proceso histórico, cultural o político y traducirlos en decisiones concretas de diseño. No depende del archivo que elegimos —puede operar sobre otros—. Eso es lo que aporta: no una colección, una manera de leer.
Fragmentos es, antes que nada, un cuerpo libre. Un cuerpo que ocupa espacio, que no quiere que lo censuren nunca más, que dice desde un argumento propio. No busca convencer a nadie: acompaña una postura. La de que no da todo igual, la de que no es todo lo mismo.
Hay tensiones que no resolvemos. Trabajar con producciones nacidas de la censura y la muerte implica el riesgo de capitalizar un dolor ajeno. El slow fashion, el pre-order y la escala mínima mitigan, no eliminan. Reconocerlo no debilita el proyecto: lo ubica en su escala real.
Esta deuda no se paga con ropa, ni con buena voluntad. Se paga eligiendo, todos los días, no rendirse.
Esta colección es mi forma de no rendirme.
Ojalá sea también la de quienes no se rinden con la suya.